El abuelo de mi mejor amiga.

 


Buenos Aires, 18 de Junio de 2026. 

Me llamo Carla, y hago este posteo para que dejen de juzgarnos. 

Estoy en la cama con el hombre de mi vida, que además y por una puta casualidad, es el abuelo de Pamela, mi mejor amiga. Lo conozco desde que íbamos al jardín con Pame, y siempre fue nuestro amigo (acá tengo que hacer una aclaración, Pedro tiene una lesión medular baja, por la que está parapléjico del cuello hacia abajo, así lo conocí, y por eso también me condenan). Con él y sus cuidadoras íbamos a la plaza, o al cine, jugábamos al TEG y al truco. El siempre fue un hombre muy lindo, pero era el abuelo de Pame, y yo era una nena. 


Cuando cumplimos 15 años, hicimos la fiesta juntas. Las dos lo hicimos bailar, pero cuando estaba bailando conmigo me dijo que a partir de ahora las cosas iban a cambiar. Él tenía 55 años, y yo nunca pude entender lo que pasaba, o por qué se alejó de mí, estuvimos cinco años alejados, la verdad es que él se distanció y yo lo buscaba como para pedirle una explicación.

Pame tiene una pileta a la que yo voy siempre, hace un par de meses lo encontré, estaba hermoso como siempre, con el pelo más blanco, pero hermoso. Entonces me puse la reposera al lado suyo, con mi bikini blanca y mi pelo rubio. Me dijo que por eso se había alejado, porque no quería ser un viejo verde y pedófilo, entonces pude ver una erección.


Eso me sorprendió, y un poco me asusté, pero cuando volví a mi casa y me puse a pensar me dí cuenta que estaba hasta las manos. Ese hombre era el hombre que estaba esperando, entonces me puse la mejor musculosa blanca que tengo y fui a su casa. Cuando me vió, se sorprendió pero yo le dije que íbamos a hablar.

Me ofreció algo para tomar y tomamos un jugo, él toma con pajita, yo estoy acostumbrada a darle. Noté que la pajita era muy larga y no pude evitar preguntarle si le gustaban las pajas largas, entonces él se enojó y me pidió que me vaya, pero yo le dije que ya tenía 20 años, y que ahora las decisiones las iba a tomar yo. Lo besé en la boca y le hice una paja muy larga.



Lo más complicado fue hablar con Pame, tuvimos una discusión muy fea, me dijo que su abuelo ya estaba viviendo de prestado, que era un milagro que hubiera vivido tanto, y yo le dije que justamente por eso, yo quería estar con él el tiempo que le queda. Entonces, entendió y me abrazó, mientras le mandaba un audio a Pedro diciéndole que ahora entendía por qué siempre buscaba asistentes rubias.



Ahora estoy haciendo este posteo desde la cama, y estoy con Pedro, espero que nos entiendan y si no hagan lo que Pedro me está haciendo ahora, me chupan bien la cajeta.




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